El Copo

Salvador Rueda

Tíñese el mar de azul y de escarlata;

el sol alumbra su cristal sereno,

y circulan los peces por su seno

como ligeras góndolas de plata.

La multitud que alegre se desata

corre a la playa de las ondas freno,

y el musculoso pescador moreno

la malla coge que cautiva y mata.

En torno de él la muchedumbre grita,

que alborozada sin cesar se agita

doquier fijando la insegura huella.

Y son portento de belleza suma:

la red, que sale de la blanca espuma:

y el pez, que tiembla prisionero en ella.